Rivière Marne

Huella hídrica

El agua es un recurso cada vez más escaso. Se deben tomar todas las medidas necesarias para preservarla y controlar su consumo.

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Huella hídrica

La huella hídrica tiene en cuenta el impacto de la utilización de agua y el tratamiento de los efluentes a lo largo de las actividades del sector del Champagne.

La preservación de los recursos hídricos es un reto prioritario

La región de Champagne se beneficia de una pluviometría más bien elevada. No obstante, el cambio climático tiende a romper el equilibrio establecido y la preservación de los recursos hídricos se convierte en un reto prioritario.

La elaboración del Champagne, como la de cualquier vino, requiere importantes cantidades de agua, especialmente para la limpieza de las cubas y las prensas. Por lo tanto, es esencial valorizar y volver a tratar esta agua, tanto en la viña como en la bodega.

Empreinte eau
Huella hídrica

Medidas concretas para preservar los recursos hídricos

Champagne desea limitar al máximo su impacto ambiental. En particular, se compromete a reducir su consumo de agua y tratar las aguas residuales. Las inversiones relativas a los sistemas de depuración de los efluentes vinícolas se desarrollaron a partir de mediados de los años 1990 y se han acelerado en los años 2000. Actualmente, los efluentes vinícolas se depuran antes de devolverlos al medio natural o se valorizan mediante esparcido en terrenos agrícolas.

Esta voluntad también se articula en torno a otros capítulos:

  • Los cuidados agronómicos, los métodos biológicos o de biocontrol y el restablecimiento de los equilibrios naturales permiten reducir considerablemente el uso de productos de protección.Por ejemplo, la confusión sexual protege contra las plagas, como la torcedora del racimo, sin recurrir a insecticidas, preservando al mismo tiempo los insectos beneficiosos. En 1999, el 15% del viñedo ya estaba protegido por confusión sexual. Champagne se ha convertido en la región líder en el desarrollo de esta técnica: Las superficies protegidas alcanzaron las 8.000 hectáreas en 2010 y la dinámica sigue amplificándose desde entonces, hasta las 17.000 hectáreas en la actualidad:

     

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    Huella hídrica

    Evolución de las superficies protegidas por confusión sexual (hectáreas)

  • El desarrollo del enyerbamiento temporal o permanente de los suelos y el deshierbe mecánico están provocando la desaparición progresiva del deshierbe químico, que apareció en los años 1960;
  • Los productores de Champagne invierten mucho en los acondicionamientos hidráulicos de las laderas para favorecer la infiltración o la evacuación del agua de lluvia y así luchar contra la erosión;
  • En las instalaciones vitivinícolas se realiza regularmente un trabajo de fondo para reducir el consumo de agua.

El control de la huella hídrica es un trabajo que requiere mucho tiempo: los resultados son alentadores, pero hay muchos retos que afrontar en el futuro.

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